Factura electrónica

"Facturae"
Facturación digital certificada obligatoria
para facturar a la Administración a partir de 15/01/2015

La Administración Pública exige Factura Electrónica
Si su empresa factura a alguna administración, deberá usar Facturae, el nuevo sistema de facturación electrónica.

A partir del 25 de Enero de 2015, todas las empresas que facturen a las Administraciones Públicas deberán usar Facturae v 3.2,
el nuevo sistema de factura electrónica establecido en la Ley 25/2013, de 27 de diciembre, de Impulso de la Factura Electrónica
y Creación del Registro Contable de Facturas en el Sector Público.

Firma electrónica vs. firma digital

Se conoce como "firma digital" un mecanismo criptográfico de encriptación de datos que permite al receptor validar el origen y la integridad de los mismos.

La "firma electrónica", sin embargo,
es un concepto jurídico, un medio de identificación del firmante, equivalente a la firma manuscrita, autorizado por la Directiva 1999/93/CE del Parlamento Europeo. Se usa en trámites online con la Administración: nóminas, facturas, etc.

¿Qué es la Factura electrónica?

Factura electrónica es todo documento electrónico que incluye los datos de una factura y está firmado electrónicamente.
Existen diversos formatos:

FACe

FACe es el único punto de entrada de facturas electrónicas autorizado por la Administración española.

Se establece así un sitema de ventanilla única, consulta centralizada, formato y codificación unificado, con todas las ventajas que ello conlleva.

A partir del 15 de Enero de 2015, todas las empresas deberán presentar sus facturas electrónicas a la Administración Pública
a través de FACe.

La Factura Electrónica, todo ventajas
La factura electrónica ayuda a reducir costes y a incrementar la seguridad y productividad de su empresa.

No solo las empresas que facturan a las Administraciones Públicas pueden usar la factura electrónica.
Durante el año 2013 empresas españolas como Telefónica y Orange, generaron casi 60 millones de facturas electrónicas,
con las que ahorraron más de 450 millones de euros y más de 250.000 horas de trabajo reiterativo e improductivo.

Increíble reducción de costes.

La factura electrónica es una fuente de ahorro directo: el coste de emitir una factura en papel es de 3.5€ frente a 0,15€ que costaría una efactura.

Emisor y receptor reducen sus costes de emisión, envío y archivo de las facturas. El ahorro puede llegar hasta el 90% respecto a los procesos de facturación tradicionales.




Incremento de la productividad

La fatura electrónica incrementa la productividad: la generación, envío y recepción es inmediata y automática.

Se reducen plazos de emisión y entrega, se evitan errores de archivo, se simplifica la consulta y en suma se reduce el plazo de cobro de facturas y se incrementa la rentabilidad de la empresa.




Automatización de procesos

La factura electrónica permite la automatización y agilización de los trámites de validación y casación (presupuesto - albarán - factura).

El formato electrónico de los datos permite su integración automática en el sistema.
Las facturas quedan listas para abonarse sin prácticamente intervención humana.